martes, 22 de marzo de 2011

Tomates secos

Cambiamos el paso sobre lo previsto para escribir sobre un producto ciertamente minoritario dentro de nuestras fronteras, quizás por desconocimiento, quizás por la casi imposibilidad de encontrarlos con una calidad mínimamente aceptable.

Los tomates secos son uno de esos productos versátiles que le pueden alegrar a uno una ensalada o montar con buen pan y buen aceite (escribiremos sobre ellos) una bruschetta o acompañar y dar alegría en forma de guarnición a una carne o un pescado.

Puede que este sea un producto que despierte escaso interés pero he de reconocer que es una de esas debilidades "simples" que me alegran una cena casera como la que he preparado hoy mismo acompañando una buena mozzarella de Gaia, un "chorreón" de Alhema de Queiles, unas escamas de sal y un "descuido" de chile molido. Sencillo.

Volviendo a nuestro producto he de decir que mediocres he probado muchos; secos, semisecos, rehidratados con aceites vegetales de dudosa procedencia,...en definitiva mucha vulgaridad desde que agoté las existencias de las que hice acopio en el mercadillo del Campo di Fiori en un ya lejano viaje a Roma.

Sin embargo y como la esperanza es lo último que se pierde, hace unos días apareció en mi despensa un magnífico tarro de tomates cherry semisecos DECARLO, comprados si mal no recuerdo en Gold Gourmet. Con un perfecto equilibrio entre dulzor y acidez, además de estar conservados en un buen aceite de oliva son un lujo accesible que les invito a probar.

Que ustedes lo disfruten.